Ya se dará cuenta

Mi vecina se portó fenomenal cuando lo del accidente. Fueron momentos muy duros, con mi hijo ingresado, sin tiempo para nada. Nos venía muy bien que ella pensara en pasarnos una tortilla o un caldo y hasta diera una vuelta por casa y regara las plantas.

Esa situación me llevó a pensar que ella tiene un gran corazón. Casi fue un alivio que me pidiera algún favor, como pasar a casa ver los partidos en el plus. Era gratificante poder corresponderle.

Lo que pasa es que la tercera vez, yo iba a salir el fin de semana y ella no tuvo reparo en pedirme que le dejara la llave para subir a ver el fútbol en mi ausencia. La verdad, no me apetecía. Y cuanta más explicación yo le daba, más soluciones encontraba ella para recoger y devolver la llave.

Luego, claro, como había salido el tema de que empezábamos a pasar los fines de semana en la casa de la playa, pues me propuso que me llevara a su hijo. Jolín, si su hermana también tiene casa en la playa ¿por qué tengo que llevármelo yo? Ya le dije ¿y tu hermana no tiene sitio?

Cuando me puso el último whattsapp con la propuesta, ya es que me salió no contestarle, a ver si se da cuenta de lo poco oportuna que está siendo. Mi hijo se encontró al suyo en el portal y no sabía qué decir. Le propuse que les diéramos largas, que la vecina ya vería que hay cosas que no pueden pedirse. Así que he optado por irle poniendo excusas cada fin de semana: que me vienen a pintar la casa, que se han apuntado mis suegros… a ver si se le pasa.

Ah, y ya le he dicho que no vamos a pagar más el plus. Lo malo es que ahora quiere subir a ver cualquier peli, porque dice que nuestra tele es mejor. Y a eso ¿qué le digo? Yo creo que si sigo haciéndome la loca, evitaré pelearme,  porque es lo último que quiero, ella demostró ser muy generosa. A ver si se da cuenta de que se está pasando con lo que me pide.

¿Quién podrá más? ¿Ella pidiendo o yo buscando excusas y dándole soluciones alternativas para no herirla? ¿O es que hay otra solución?

(Ilustración Laia Carrera)